Salamanca y FÀCYL es un encuentro fecundo entre una ciudad que cobija entre sus venerados muros la historia de todo un país y un festival de arte contemporáneo que da cabida a ideas e iniciativas innovadoras con la voluntad de avance y exploración. El pasado, el presente y el futuro del arte y la cultura se amalgaman durante el tiempo del festival componiendo un calidoscópico paisaje expresivo. Las posibilidades creativas que ofrece esta fusión, ciudad y festival, son inmensas. En estos tiempos difíciles en nuestro país es un enorme privilegio contar con una manifestación artística de estas características donde el riesgo, la libertad y el amor a lo desconocido caminan de la mano.
Confieso que tuve la tentación de dedicar FÀCYL 2011 de manera casi monográfica a la crisis económica del Estado español. Pero desistí muy pronto. Me pareció más adecuado dedicar el festival a la necesidad del arte y la cultura en la sociedad actual. ¿Qué mejor que pasar unos días inmersos en un bello poema de alabanza a la fuerza del pensamiento artístico y el espíritu humano?
FÀCYL 2011 toma la forma de una cantata dedicada a la creación y la libertad. El eje de esta edición se articula en torno a las nuevas realizaciones de compositores, dramaturgos, artistas plásticos, coreógrafos, poetas... Algunas de estas obras han sido elaboradas especialmente para el festival. Esto nos confiere un singular privilegio.
Como siempre me resulta muy difícil destacar algo del programa de este año. El arco es amplio y complejo. Me limitaré a señalar, como el año anterior, el viaje de complicidades que comienza con la cantata ex profeso ''Vitae Mysterium'' de Pilar Jurado para la OSCyL, pasa por ''People, cars, and oil'' con el Teatre Romea de Barcelona y el Staatstheater de Stuttgart y acaba con la hermosa y enorme metáfora de ''Mascara Urbana'' en la magnífica Plaza Mayor.
Sueño a veces con ciudades hermosas y laberínticas donde se descubren extraños tesoros. No tienen nombre pero sin dificultades podría asociarlas a las imágenes de ciudades que me han acompañado en diferentes momentos de la vida. Todas ellas en lo más hondo de mi corazón. Salamanca es una de ellas.
Calixto Bieito