Bienvenidos a los primeros pensamientos de FÀCYL 2011. Uno podría tener la tentación de dedicar el festival al tan manido tema últimamente de la crisis económica. Afortunadamente, no hemos caído en esta tentación y FÀCYL 2011 va a estar dedicado a la fuerza de la cultura como la prolongación de la educación de jóvenes y adultos y el poder liberador del arte: Thought is free. Una gran fiesta de emociones, sentimientos, reflexiones y pensamientos.
Así, que en eso estamos. Soportando los recortes con la máxima imaginación posible e intentando comunicar que, en una sociedad joven en democracia como la nuestra, que carece de un modelo cultural consolidado, cualquier recorte económico debilita enormemente las nuevas iniciativas y puede llegar a hipotecar el futuro inmediato y las decisiones de las generaciones venideras.
No me sirve de consuelo las explicaciones de otros países, que viven recortes similares. No nos podemos comparar con países con modelos culturales definidos y donde las inversiones en cultura están a una distancia enorme de nuestra realidad. Este país no ha sido capaz de inventar todavía fórmulas mixtas de financiación, leyes de mecenazgo o esponsorización, que ayuden a la aportación pública, siendo uno de los grandes errores de la política española asociar la cultura solo con el entretenimiento.
De todas maneras, nuestra energía será como siempre alta, intensa y apasionada para intentar sorprenderos nuevamente, inquietaros y conseguir vuestra complicidad. Dejemos que Lorca, casi 80 años antes en su locución al pueblo de Fuente Vaqueros, nos explique cómo veía el país:
“No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.”
Y ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa: “Cultura. Cultura porque solo a través de ella se pueden resolver los problemas en los que hoy se debate el pueblo”.